Corrientes sindicales en Mexico 1

Índice de las Corrientes Sindicales en México

I.           El contexto laboral y el proceso de flexibilización hacia una nueva LFT.

Las principales características del movimiento obrero en el sistema político mexicano pueden distinguirse si observamos cual ha sido su trayectoria en la historia de nuestro país. Una de las principales es la alianza política que los altos dirigentes sindicales han sostenido con los diferentes gobiernos a partir de la Revolución Mexicana. En efecto, la relación directa entre el fortalecimiento del movimiento obrero y los pactos que este sector ha establecido con los diferentes gobiernos representa una de las principales alianzas del sistema.

A.        El movimiento obrero y el partido oficial.

Un elemento a considerar es la inclusión del sector obrero como un organismo que participa activamente dentro del sistema político mexicano al interior del partido oficial como uno de sus tres sectores. Las grandes organizaciones sindicales han militado en las filas del Partido Revolucionario Institucional como sustento social del mismo, pero también como grupo de poder que ha ocupado un gran número de puestos públicos y de elección popular. Las organizaciones sindicales, mediante diversas regulaciones internas como las cláusulas de admisión y de exclusión, la obligación estatutaria de afiliación al Partido Oficial y la regulación de las demandas obreras, se han constituyeron en un elemento eficaz de control corporativo de los trabajadores.

El poder de las organizaciones sindicales y de sus lideres ha radicado en dos logros fundamentales: los diversos puestos políticos que han ocupado y el poder económico que muchas organizaciones han adquirido. Un claro ejemplo de ello fue el ex dirigente petrolero Joaquín Hernández Galicia "La Quina".

En nuestros días estos elementos carecen de peso. El movimiento obrero muestra fuertes síntomas de debilitamiento y sus estructuras se tambalean; ha perdido en gran parte el control de sus agremiados, los que empiezan a rebelarse a sus líderes; su posición en los puestos públicos y políticos ha disminuido considerablemente y el poder económico que cada día crece más, ahora les estorba y forma una barrera entre líderes y agremiados.

Esta situación a provocado una fuerte división interna del sindicalismo oficialista y el Congreso del Trabajo parece estar destinado a la eutanasia en busca de una nueva alternativa que no sólo consolide a las organizaciones sindicales, sino que revitalice el pacto social con el Estado y vuelva a servir como pieza fundamental en el sistema político mexicano.

B.        El movimiento obrero en el sistema político mexicano

Dado que el movimiento obrero es parte fundamental del sistema político mexicano, la trasformación que éste ha sufrido en años recientes, ha impactado significativamente en su interior. El ascenso de la nueva clase política, representada por los expresidentes Miguel de la Madrid Hurtado, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de Leon, con la consecuente redefinición de la familia revolucionaria, a través de divisiones como la ruptura del cardenismo, la aparición de la Corriente Crítica, y el alejamiento entre la nueva clase política y los "dinosaurios" del corporativismo, han tenido profundas consecuencias dentro de la relación Estado‑Movimiento Obrero. Una de ellas quedó reflejada en el distanciamiento entre la CTM con el entonces candidato presidencial Carlos Salinas de Gortari y su equipo político así como en las derrotas que la mayor confederación obrera de México sufrió en las elecciones del 6 de julio de 1988.

Durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari el encarcelamiento de los exdirigentes petroleros y el desplazamiento del senador Carlos Jongitud Barrios de la "Dirigencia Moral" del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación son consecuencias de este fenómeno.

Sin embargo, los cambios no se han dado sólo desde el punto de vista del debilitamiento político de los lideres sindicales, sino en la derrota de las organizaciones en sus luchas sindicales: la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y la infructuosa demanda de mejoras sustanciales por parte de los dirigentes, las fallidas huelga, acompañadas de la requisa y algunas otras dificultades, muestran el debilitamiento del movimiento obrero frente a un gobierno con un proyecto económico y político diferente al de las organizaciones sindicales.

Dentro del aspecto económico se destaca en el plan Nacional de Desarrollo (1989-1994), el crecimiento con estabilidad de precios, el cual descansa en: 1.- La estabilización de la economía; 2.- La ampliación de la inversión; 3.- La modernización económica. Esto, a su vez, requería de una renovación e impulso a la inversión privada nacional y extranjera, apertura del comercio exterior, reducción y mejor canalización del gasto público (lo que implica la racionalización de los subsidios y la redefinición del sector para estatal); 4.- la expansión de las exportaciones no petroleras; 5.- la inversión pública en infraestructura; 6.- la renegociación de la deuda externa y, el fortalecimiento del mercado interno.

Aunque algunos de estos principios son compartidos por el sector obrero, existen fuertes contradicciones, pues las organizaciones obreras han insistido en el fortalecimiento de la rectoría económica del estado, en nuevas relaciones sociales de producción que tiendan a fortalecer al propio Estado y al sector social de la economía, en una estricta regulación de la inversión extranjera con mexicanización automática en un plazo determinado y el en fortalecimiento del mercado interno, aunque con mecanismos diferentes a los del proyecto modernizador.

La creación de empleos bien remunerados considerada como una demanda común está presente en ambos proyectos; el movimiento modernizador plantea una respuesta a este problema desde el punto de vista de la inversión privada nacional y extranjera y en la productividad y el crecimiento económico sano; en tanto que el movimiento obrero ha hecho fuertes críticas al adelgazamiento económico del Estado por repercutir negativamente, desde su punto de vista en las tasas de empleo. En cuanto a la recuperación del salario las posiciones también son divergentes pues mientras el gobierno plantea su revitalización en base al crecimiento económico y la productividad, el movimiento obrero a demandado mayores incrementos tomando como base el proceso inflacionario y el concepto de salario remunerador contenido en el artículo 85 de la Ley Federal del Trabajo.

Esta diferenciación e inclusive la confrontación de un proyecto diferente al salinista es la que ha sostenido la corriente lombardista en el seno de la CTM y que encabeza Arturo Romo Gutiérrez, siguiendo el modelo estatista del Nacionalismo-Revolucionario según las experiencias del socialismo polaco que ha recibido de Salvador Carmona Amoróz, uno de sus principales asesores. En el proyecto modernizador se encuentran rasgos de apertura hacia la mayor participación de los particulares en la economía; en tanto que el proyecto lombardista del sector obrero, sobre todo el de la CTM, tiende a impulsar el fortalecimiento del estatismo.

Desde el punto de vista político los representantes de la nueva clase política han puesto énfasis en dar un nuevo cariz a la relación Estado-Movimiento Obrero que tienda a reducir el poder político de las organizaciones sindicales tanto a nivel de militancia en el PRI (con el fortalecimiento de la estructura territorial sobre la sectorial y la reducción de espacios políticos, como a nivel de grupo de poder que en ciertos momentos ha condicionado su apoyo a las decisiones del Estado. En este sentido es patente que se ha presentado una reducción de la capacidad de negociación del movimiento obrero que ha sufrido fuertes golpes y derrotas.

Estos cambios, políticos y económicos, han tenido, y seguramente seguirán teniendo fuertes impactos en el desarrollo del sindicalismo mexicano y en especial en las relaciones laborales que, como ya se está observando en la realidad, habrán de ser más flexibles, de tal manera que permitan el acceso a una nueva etapa de crecimiento y desarrollo económico evitando vicios que hasta ahora no nos han permitido obtener niveles aceptables de productividad y eficiencia. Hacia esto está orientado el proyecto de modernización laboral que descansa en el principio de flexibilidad en el trabajo.

C.        La flexibilidad en la política laboral.

El concepto de flexibilidad en el trabajo, es concebido como un medio que permita a las empresas contar con un mayor margen de control en la administración y en la disponibilidad de recursos humanos a través de la adecuación de los contratos colectivos y de normas de trabajo acordes a las nuevas necesidades de la planta productiva, y en un ámbito más general, el redefinir la acción sindical de las organizaciones obreras con objetivos similares, se encuentra contenida en la política laboral del Plan Nacional de Desarrollo 1988-1994.

1.         Cuatro posturas respecto de la flexibilidad y la reforma a la Ley Laboral

Este principio de flexibilidad ha estado presente en las discusiones y análisis que de la situación actual del sindicalismo mexicano se han venido realizando. Los diversos sectores económicos y políticos han vertido opiniones muy diversas en cuanto a lo que dicho principio significa. Se pueden apreciar cuatro posiciones diferentes, mismas que también se reflejan en lo relativo a su Ley Federal del Trabajo, la que habrá de reformar posteriormente al artículo 123 Constitucional. Este es un punto importante pues del giro que tome dicho artículo y la Ley Reglamentaria, dependerá el futuro de las relaciones laborales. presentamos a continuación las cuatro posturas respecto de la flexibilidad y la reforma a la Ley Laboral:

a)         Para los Sindicatos y grupos políticos de izquierda.

Para los Sindicatos y grupos políticos de izquierda (SME, SUTIN, STUNAM, FNAD, FAT, etc.), el principio de flexibilidad en el trabajo implica una serie de medidas que tienden a favorecer el proyecto de desarrollo neoliberal y por lo tanto afectan significativamente las conquistas y derechos de los trabajadores en cuanto a sindicalización, huelga, estabilidad en el empleo, salario, vigencia de conquistas establecidas en los contratos colectivos de trabajo, bilateralidad en las relaciones laborales etc. Por ello, estos sectores se han pronunciado en contra de la aceptación de este principio y su inclinación en las medidas laborales establecidas por el gobierno, como en los casos de TELMEX y PEMEX y que posiblemente se reflejen en las Reformas a la Ley Federal del Trabajo. El principal temor de este sector, mismo que ya han manifestado en ocasiones diversas es el de que el principio de flexibilidad sea incluído precisamente en la Ley Federal del Trabajo, ya que es ésta la que regula las relaciones obrero-patronales. Para ello se han dado a la tarea de realizar una serie de foros de discusión acerca de lo que en su concepto debe ser la Ley Laboral, los cambios que debe sufrir, lo que se debe conservar y rescatar.

Dentro de los organismos que más actividad han realizado en este sentido destacan: el Sindicato Mexicano de Electrisistas, el Frente Auténtico del Trabajo, el Sindicato de Trabajadores de la UNAM y, fundamentlamente, el Frente Nacional de Abogados Democráticos, quien ha participado en todos los foros y prácticamente ha marcado la línea a seguir en las demandas de la izquierda. Algunos de los principales planteamientos respecto a la nueva Ley Federal del Trabajo que ha hecho este sector son los siguientes:

Ø      Modernización siempre y cuando los cambios no signifiquen renuncia a los derechos adquiridos.

Ø      Establecimiento de Comisiónes Mixtas de Productividad.

Ø      Obligatoriedad para la empresa en materia de capacitación.

Ø      Extensión del derecho de capacitación a todos los sectores.

Ø      Derogación del Apartado B del Artículo 123 Constituciónal o igualación con el Apartado "A".

Ø      Derogación de los requisitos para el registro sindical y que éste solo se otorgue con la presentación del Acta Constitutiva, como un medio para garantizar la libertad de asociación.

Ø      Restitución del derecho de coalición,

Ø      Prohibición de la afiliación forzosa de los sindicatos a los partidos políticos

Ø      Derogación de la requisa y respeto irrestricto al derecho de huelga.

Ø      Escala móvil de salarios tanto en la contratación individual como en la colectiva.

Ø      Extensión de los aumentos salariales de emergencia a los salarios contractuales .

Ø      Irrenunciabilidad de los derechos de los trabajadores garantizados en la Constitución.

Ø      Sanciones a las autoridades que permitan o toleren cualquier renuncia de esos derechos.

Ø      Establecer el derecho al trabajo y la seguridad en el empleo.

Ø      Ampliar las prestaciones básicas y otorgar mayor presupuesto al IMSS y al ISSSTE, así como aumentar las cuotas patronales al IMSS e INFONAVIT.

Ø      Terminar con la reglamentación excesiva que permite a las autoridades una intervención indiscriminada en la vida de los sindicatos.

b)        Para los sindicatos agrupados en el Congreso del Trabajo.

Para los sindicatos agrupados en el Congreso del Trabajo este principio de flexibilidad tiene serias implicaciones en el ámbito sindical, por lo que acepta la flexibilidad en el trabajo en forma condicionada, es decir, siempre y cuando reuna dos requisitos: que impulse la eficiencia y la productividad con el consecuente beneficio económico de sus agremiados y que no represente disminución alguna en los derechos de los trabajadores. Como ejemplo tenemos que el líder de los telefonistas, Francisco Hernándes Juárez, logró la conservación del empleo a pesar de la apliciación de las normas.

En cuanto a las reformas de la Ley Federal del Trabajo el Congreso del Trabajo no ha logrado presentar una posición unificada, dado el enfrentamiento y división que priva en sus filas; incluso se han llegado a acusar mutuamente de ser los responsables de dicha situación o de negociar a espaldas de las demás organizaciónes

Dentro de las propuestas del Sindicalismo oficial destacan algunos puntos dados a conocer por el Congreso del Trabajo, la CTM y la CROC:

(1)  Congreso de Trabajo (CT):

Ø      Nueva Ley Laboral que armonice las relaciones obrero-patronales.

Ø      Incremento de la productividad acorde con una justa distribución de los beneficios.

Ø      Elevar la remuneración real respecto del Producto Interno Bruto.

Ø      Mayor eficiencia en la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos.

Ø      Expansión de la contratación ley.

Ø      Derecho al trabajo remunerador.

Ø      Actualización de la legislación sobre riesgos del trabajo.

Ø      Incrementar la eficiencia procesal.

Ø      Ampliar en algunos aspectos la carga procesal del patrón.

(2)  Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM):

Respecto a este tema sólo ha hecho cuatro señalamientos generales, estos son:

Ø      Revisar y adecuar el concepto de salario remunerador.

Ø      Jornada de 40 horas con pago de 56 .

Ø      Federalización de los Tribunales de Trabajo.

Ø      Actualizar el sistema de seguridad social.

(a)      Otras propuestas hechas por la CTM

A pesar de la generalización, hemos encontrado algunas otras propuestas hechas por la CTM en diversos eventos, estas son las siguientes:

Ø      Crear Comités Técnicos de Productividad.

Ø      Participación de los trabajadores en la modernización Industrial proponiendo inovaciones que aumenten la productividad.

Ø      Negar el registro a los sindicatos que no cumplan con los requisitos establecidos.

Ø      Actualización de los sistemas de seguridad e higiene.

Ø      Aumentar las cuotas patronales del IMSS y del INFONAVIT.

Ø      Pensiones del 100% a los jubilados.

Ø      Seguro de desempleo.

(3)  Confederacion Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC):

Ø      Modificación al Artículo 123 Constitucional.

Ø      Federalización de las Juntas de Conciliación y Arbitraje y descentralización de las mismas en todo el país, con todas las facultades para atender los conflictos individuales y colectivos.

Ø      Desaparición del Apartado "B" Constitucional.

Ø      Seguro de Desempleo.

Ø      Semana de 40 horas con pago de 56.

Ø      Suprimir los descuentos a los salarios mínimos.

Ø      Suprimir las limitaciones que señala la Ley en cuanto al pago de prestaciones hasta el doble del salario mínimo.

Ø      Que los gastos de transportación del trabajador sean a cargo del patrón.

Ø      Salario mínimo único en toda la República.

Ø      Que todas las prestaciones de los obreros se garanticen ante una institución bancaria en el momento en que se generen para evitar insolvencia del patrón en caso de conflicto.

Ø      Mayores penalidades a los patrones que no cumplan con la Ley.

Ø      Facultar al cuerpo de conciliadores para que tengan mayor autoridad.

Ø      Que se establezca un Ministerio Público Federal en las Juntas de Conciliación y Arbitraje que conozca de delitos tipificados por la Ley.

Ø      Sanciones a patrones y líderes coludidos en la implantación de contratos de protección.

Ø      Que un Secretario General de un sindicato sólo lo sea de una organización.

Ø      Disminución de trámites en el registro de sindicatos y federaciones.

Ø      Supresión de la requisa.

c)         La iniciativa privada, y en especial la COPARMEX

La iniciativa privada, y en especial la COPARMEX, ha presentado ya en forma sistematizada sus propuestas preliminares para la revisión de la legislación laboral. Considera que el principio de flexibilidad del trabajo representa una oportunidad para impulsar la modernización de la planta productiva a través de la eficiencia y la productividad. Aunque estos principios ciertamente deben tener efectos positivos, es necesario que los empresarios eviten caer en esquemas liberales que puedan conducir al desgaste de los trabajadores y a la deshumanización del trabajo.

En el sector privado sólo la COPARMEX ha presentado en forma sistematizada sus propuestas que, vale decirlo, fueron tan oportunas y contundentes que el debate giró en torno a ellas. Las principales propuestas de la COPARMEX son las siguientes:

Ø      Orientar la capacitación hacia la productividad.

Ø      Reducir días festivos.

Ø      Eliminar el escalafón ciego y suprimir "puertas".

Ø      Facultar la creación de comisiones de productividad capacitación y adiestramiento.

Ø      Revisar el sistema de permisos e incapacidades.

Ø      Acreditación satisfactoria de la personalidad jurídica de los sindicatos.

Ø      Eliminar la cláusula de exclusión y de admisión.

Ø      Libertad de afiliación sindical y política.

Ø      Reglas claras en la elección de dirigentes sindicales.

Ø      En caso de huelga instrumentar sistemas que permitan, en lo posible, preservar el ritmo de producción.

Ø      Eliminar huelgas por solidaridad, terminación de la huelga si los trabajadores lo deciden.

Ø      Recuento preventivo no correctivo.

Ø      Improcedencia de emplazamiento en empresas no instaladas.

Ø      Salario por horas. Salario mínimo único. Revisión del concepto de salario profesional.

Ø      Relación productividad-salario y salario-situación de la empresa.

Ø      Fortalecer la negociación colectiva en cada empresa tomando en cuenta su situación.

Ø      Limitar la intervención de los sindicatos a conflictos colectivos, dando más libertad de interacción empresa-trabajadores.

Ø      Trabajadores con ocupaciones múltiples.

Ø      Hacer flexible la jornada diaria. Semana de 48 horas.

Ø      Libre duración de los contratos individuales de trabajo.

Ø      Flexibilizar el principio de estabilidad en el empleo.

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